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Verza habla en Las Provincias

Jueves, 14 de Enero 2016

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Verza ha concedido una entrevista a los compañeros del diario Las Provincias de Valencia, en el que ha analizado la actual situación del equipo, haciendo hincapié en la “mala dinámica del grupo” debido a los resultados negativos, sin embargo y pese a seguir en una situación límite, la victoria ante los vallecanos fue una bocanada de aire fresco para el equipo. 

 

A continuación puedes leer, de manera íntegra, lo publicado por el periódico valenciano.

 

Ha recuperado el protagonismo perdido. Verza, quien el pasado verano aterrizó en el Levante para coger la batuta, ha dado un paso adelante en las últimas semanas. La rotura fibrilar que sufrió a finales de septiembre le apartó de un once al que le ha costado regresar. Pero ya lo ha hecho. Su titularidad en el Calderón y ante el Rayo ha coincidido con dos partidos que invitan a la esperanza. La apasionante victoria frente al conjunto vallecano debe marcar un antes y un después en la lucha por la salvación.

 

-¿Hacía falta un partido así?

-Como agua de mayo. Estábamos en una dinámica de resultados y anímica muy mala. Y este partido había que ganarlo como fuera, jugando bien o mal. Daba igual. Lo importante eran los tres puntos y cambiar esta dinámica ya.

 

-No se hizo el mejor partido y justamente llegó el triunfo.

-Ha habido partidos en los que el equipo ha jugado mucho mejor, ha tenido más posesión de balón y ha trenzado más jugadas. Ante el Rayo no fue así. Durante muchos minutos no estábamos a gusto, pero hicimos un partido inteligente porque enfrente teníamos un rival que, aunque esté abajo, presiona muy bien. Van todos arriba y se atreven con el balón desde atrás. Es muy complicado jugarles, pero hicimos un partido inteligente y fuimos superiores en cuanto a ocasiones. Supimos leer el partido mejor que ellos.

 

-Se respiraba que ese encuentro iba a marcar el devenir de la temporada. ¿Tenía esa sensación?

-Yo lo veía así. Tenía muy claro que había que salir del Ciutat con los tres puntos como fuera. Si te vas a la segunda vuelta con 11 o 12 puntos es muy complicado. Nada es imposible, pero tienes que ganar prácticamente la mitad de lo queda. Nos ha venido bien para enfocar la segunda vuelta con otra mentalidad.

 

-¿Otra derrota habría sido letal?

-No hay nada imposible en el fútbol. Hemos visto segundas vueltas impresionantes, pero nos habría dejado muy tocados. Habría sido complicado levantar la situación, que sigue estando complicadísima. Hay que seguir remando.

 

-¿La presión adelantada del Rayo le incomodó demasiado a la hora de construir juego?

-Los primeros diez minutos estuvimos muy bien y yo enseguida entré en contacto con el balón, pero rápidamente Paco Jémez llamó a dos o tres para que nos presionaran más en medio campo y, a partir de ahí, fue más complicado. Hubo que buscar otra alternativa de juego y, en mi caso, no entrar tanto en contacto con el balón. Pero hay que saber leer. No puedes morir queriendo jugar si no se puede porque al final te cuesta un gol o un partido.

 

-Tras el descanso, se vio un fútbol más directo. ¿Cuál fue la directriz del entrenador, Rubi?

-El míster dijo que había que ganar como fuera. Fuimos valientes en cuanto al cambio táctico. Metió a un delantero más, fuimos a por el partido, les cogimos en muchas contra y pudimos ganar por más goles.

 

-Hubo más agresividad en ataque, algo que se echaba en falta.

-Esa mordiente, ese hambre de ir a ganar. El equipo transmitió y al final hasta la propia grada lo notó y respondió. Nos alentaba. Fue una comunión entre el equipo y la afición y se fue a por el partido.

 

-¿A partir de ahora se va a ver un Levante más vertical?

-La victoria ante el Rayo también nos sirve para tener un abanico más amplio. Si hay que jugar con otro sistema o de otra manera, estamos capacitados para ello. La lectura positiva que se saca, a parte de los tres puntos, es que también podemos jugar con otro sistema y hacerlo bien.

 

-Vuelve a la titularidad después de tres meses en segundo plano.

-Caí lesionado en la jornada cinco y después hubo un cambio de entrenador. Llegó Rubi y yo todavía no estaba bien físicamente. Todo hay que reconocerlo. Escogió un once que jugó muy bien los primeros partidos. Entrar en el equipo cuando se está jugando bien es complicado. Entraba en segundos tiempos y en algún partido titular y no tenía la suerte de que el equipo hiciera buen encuentro. Y otra vez al banquillo. Por suerte he jugado dos partidos de titular seguidos y el equipo hizo buen partido en el Calderón y se ganó al Rayo. El problema es que me han sacado la quinta amarilla y a Vigo no puedo ir.

 

-Ante la ausencia de los cuatro capitanes designados, usted llevó el brazalete contra el Atlético de Madrid. ¿Se lo esperaba?

-Para nada me lo esperaba. Me lo dijo en el propio vestuario. Yo le dije que hablara con Iván, Xumetra y gente que llevaba más tiempo, que yo acababa de llegar. Era por respeto. Fue un poco violento porque no quería que mis compañeros pensaran mal. El míster quiso que fuera un jugador del centro del campo para apretar un poco al árbitro.

 

-¿Los problemas en ataque se resuelve pescando en el mercado un delantero o un mediapunta?

-Yo no soy el director deportivo. Aquí los goles los tenemos que hacer todos. El delantero está llamado a ser la figura goleadora y en los últimos encuentros no los estábamos encontrando. Pero goles tenemos que hacer todos.

 

-Rubi tomó las riendas y cambió la cara del equipo, pero el efecto se fue diluyendo. ¿Por qué?

-El equipo entró en una espiral de negatividad porque no llegaban resultados a pesar del buen juego, sobre todo en los partidos fuera de casa. En casa no estábamos cómodos. Necesitábamos ponernos por delante y contra el Rayo fue ese partido. Nos tocó sufrir, pero las victorias en Primera son muy caras.

 

-Ante el Rayo, el Levante logró su primera victoria en casa desde que llegó Rubi. ¿Pesaba la responsabilidad de llevar la iniciativa?

-Nos pesaba eso. Como no diéramos los dos o tres primeros pases bien, enseguida nos veníamos abajo y nos pesaba el tener que proponer y marcar los tiempos. No estábamos sabiendo hacerlo. El Rayo tampoco nos permitió hacer el fútbol que estamos realizando fuera de casa, pero el equipo se ajustó a las necesidades del encuentro y del rival y planteó el partido para ganarlo. Cuando teníamos que ser prácticos lo éramos porque, con un pase a la espalda, te plantabas delante del portero.

 

-Tras caer en el Calderón, dijo que no todos los jugadores son capaces de controlar el nerviosismo. ¿Ahí el papel de los veteranos es clave?

-Mis palabras fueron en caliente y acabábamos de perder un partido en que podríamos haber rascado un punto. Lo sigo pensando. Estas situaciones no todo el mundo sabe llevarlas. Estás abajo y no ganas. Me refería a que era el momento de sacar lo mejor que lleva cada uno dentro, de sacar serenidad y cabeza cuando las cosas se pusieran feas. Tenemos que ser más inteligentes en algunas ocasiones. Cuando no se puede ganar, pues a empatar. Por lo menos el contrario no se distancia. Eso no lo estábamos haciendo en casa.

 

-¿Está asumiendo liderazgo pese a llevar seis meses en el club?

-Intento ayudar en lo que puedo. Me considero buen compañero, me llevo bien con todos. Dentro y fuera del campo, intento comunicar. Hablo mucho a la gente joven.

 

-14 puntos en 19 jornadas. ¿Hace falta un milagro o la permanencia no está tan lejos?

-Este año, arriba hay muchos equipos que puntúan mucho y abajo hay mucha irregularidad. Con todo lo mal que estamos, nos encontramos a solo un partido de estar en el meollo otra vez. En el momento en que el equipo consiga enlazar dos buenos resultados, se va a a ver todo diferente. Ni antes éramos tan malos ni ahora que hemos ganado un partido nos vamos a salvar.

 

-No hay margen de error.

-Te quedan menos balas y estás en una situación crítica. Ahora vas a casa del Celta, un rival que está haciendo muy buen juego y sin presión ninguna. Pero el equipo fuera de casa está compitiendo bien. Hay que encontrar ese nivel en casa y yo creo que va a llegar en el siguiente partido porque lo noto. Son sensaciones. Creo que va a ir todo bastante bien a partir de ahora.

 

-Mauricio Cuero debutó el pasado sábado. ¿Cómo le vio?

-Tiene una gran potencia, velocidad y verticalidad. Se le vieron muchísimas cosas. Y aún le falta aclimatarse. Espero que sea muy pronto por el bien suyo y por el nuestro.

http://levanteud.lasprovincias.es/noticias/201601/11/dinamica-animica-mala-otra-20160111002245-v.html

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